Son dos de los políticos que, con diferencia, conocen más y mejor cómo gestionó Fernando Clavijo el Ayuntamiento de La Laguna y cuáles son sus problemas procesales actuales, esos que le han llevado a ordenar su elección como senador autonómico de Coalición Canaria para así aforarse y no responder ante los tribunales que deciden las causas relacionadas con el resto de los canarios. No en balde, Santiago Pérez (Avante La Laguna) y Rubens Ascanio (Unidas se puede) no solo impulsaron, tras las denuncias presentadas por un grupo de trabajadores, sendas acciones populares en el llamado caso Grúas, sino que, además, Pérez fue quien denunció el llamado caso Reparos. Por el de las Grúas, Clavijo ya está siendo investigado (antes imputado) ante la presunta comisión de los delitos de prevaricación administrativa, malversación de caudales públicos y tráfico de fluencias. En cuanto al de los Reparos, la instrucción acaba de comenzar.

“Es inempeorable la actitud de Clavijo, porque es reincidente”, manifestó ayer Santiago Pérez, para quien el expresidente regional “está usando una serie de privilegios propios de aquella vieja sociedad en la que había dos tipos de tribunales, uno para los poderosos y otro para el resto de la sociedad”.

Entiende el concejal lagunero y profesor universitario de Derecho Constitucional que la marcha de Clavijo al Senado “es un ejemplo reiterado de cobardía infinita, porque ha demostrado que teme a los tribunales canarios, sobre los que emite un mensaje claro de desconfianza a pesar de que son la garantía que tenemos los isleños de que la ley se cumple”.

Por su parte, Ascanio consideró ayer, a preguntas de este periódico, que “la decisión del aforamiento de Clavijo es el colofón de una estrategia desesperada que Coalición Canaria viene desarrollando hace meses. Me parece muy grave que, al igual que hicieron con Zerolo, usen la representación de todos los canarios en el Senado para tapar sus vergüenzas políticas. Ojalá la mayoría política no permitiese esa golfada institucional, que solo busca retrasar los procesos judiciales abiertos”, aseveró el ahora primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de La Laguna.

DEGRADACIÓN

“Lo que hace Clavijo degrada el poco sentido que pueda tener en la actualidad el aforamiento, porque no se puede olvidar que tiene su origen para poder defender a los parlamentarios de las detenciones y procesos impulsados arbitrariamente desde los gobiernos de turno contra quienes les hacían oposición”, recuerda Santiago Pérez, para quien, “en todo caso, solo tendría algún sentido si los problemas judiciales del aforado, en este caso Fernando Clavijo, estuvieran relacionados con hechos acaecidos durante el ejercicio de su cargo como senador, y no en una administración local”.

FUENTE: DA